No hace falta que sepas posar
Es lo que más preocupa a quien nunca se ha puesto delante de una cámara, y es justo lo que menos debería preocuparte. Dirigimos la sesión entera: te decimos dónde colocarte, qué hacer con las manos y hacia dónde mirar. Empezamos con tomas sencillas para que te sueltes y, cuando dejas de pensar en la cámara, es cuando salen las buenas.
Estudio con luz natural o exterior
El plató tiene un ventanal orientado a norte que da una luz suave y constante durante todo el día, ideal para retrato limpio sobre fondo neutro y para los días de poniente cerrado en los que fuera no hay nada que hacer. Cuando la sesión pide aire, salimos: el pinar de la Breña da una luz filtrada preciosa a media tarde, los acantilados funcionan para retrato con carácter y las calles de Vejer son un fondo difícil de mejorar.
Antes y después de la sesión
Te enviamos una guía de vestuario según el uso que vayas a dar a las fotos, porque no es lo mismo un casting que un perfil corporativo. Después de disparar revisamos juntos las tomas y eliges tus favoritas: sólo se retocan esas. El retoque es de piel natural, sin plastificar la cara ni cambiarte los rasgos. La galería final llega en siete a diez días.